Noticias

Esta semana he estado siguiendo los noticiarios de diferentes tendencias para, como animal político que somos, cumplir con el deber de estar informados de lo que pasa en el mundo con el máximo nivel de veracidad e independencia posible. Por los tiempos de exposición en los programas y la profusión de medios implicados en las noticias, he podido señalar los tres eventos que han marcado el pulso a la actualidad semanal.

Una de ellas ha sido la guerra de Ucrania. El importante e inasumible coste en vidas; la cantidad de personas desplazadas a las cuales su vida ha dado un vuelco o las que sobre el terreno viven con miedo y carencias; la destrucción que está sufriendo el país al que le costará decenios volver a ser un remedo de lo que fue. Luego, además de todas las consecuencias de las personas o lugares protagonistas en primera persona de la conflagración, debemos de añadir las derivadas a nivel geopolítico tales como una posible hambruna a nivel mundial, una desestabilizadora crisis energética o por qué no resaltar, el peligro de la extensión del conflicto convirtiéndose este en una destructora tercera guerra mundial, librada no con piedras precisamente.

Otra noticia que ha copado los medios ha sido el tiroteo ocurrido en Texas cometido por un adolescente de dieciocho años, en el que han fallecido veintidós personas, diecinueve de ellas niños. Un episodio recurrente en EEUU, que muestra una problemática de esa sociedad tanto por sus efectos, como por la falta de voluntad de la clase política de intentar solucionarlo. Anclados en reminiscencias de su decimonónico pasado, se niegan a modificar leyes en pos de dar una salida a una dolorosa situación, que se repite cada poco tiempo. Triste, pero a esperar que a un nuevo iluminado se arme hasta los dientes y vuelva a protagonizar una nueva tragedia.

Y la tercera, y no menos importante a juzgar por el tiempo dedicado en las noticias ha sido el juicio entre Johnny Depp y Amber Heard, por quién de ellos había difamado al otro. ¿Pero qué nos importará a este lado del Atlántico las peleas conyugales de un “pirata” y una atractiva chica? Bueno, lo que se pone de manifiesto con la inclusión de esta banal disputa entre las noticias de más candente actualidad, es el seguidismo y la falta de criterio de la que hacen gala todos los medios de comunicación. De cómo meten todos a una, una noticia irrelevante para que todo el mundo hable de ella, o para desviar la atención de lo importante, o porque tienen que llenar el espacio que tienen concedido y son incapaces de fabricar su propio contenido.

12 comentarios sobre “Noticias

  1. Enhorabuena por el escrito.
    Lamentablemente, los medios de información están copados por el amarillismo y sometidos por la venta. El periodismo parece abocado a la desaparición para dar lugar a un nuevo híbrido entre el comercial y el juntapalabras.
    Un saludo afectuoso.

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    1. Cierto. Además de la globalización y hegemonía cultural de la que están afectados, son, como todos los negocios, victimas de la necesidad de sacar unas audiencias y rentabilidad. Quizás deberían ser considerados, por la importancia que tienen en el buen funcionamiento de las sociedades democráticas, un poco como la sanidad o la educación, y gozar de algún tipo de protección que les permitiera ser más libres. Gracias por tu compañía, un abrazo.

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  2. La vida es un río que te lleva inexorable hacia un destino inmodificable. Las noticias que vemos en los medios son trágicas y están a años luz de ser por ellas solas el despiece de un puzzle que continuamente se está componiendo y volviendo a componer. Las piezas cambian día a día y las cientos de miles de noticias que no saltan a la luz son junto con las que si lo hacen el drama de la existencia.
    La dignidad del ser humano deja mucho que desear y por mucho que queramos y nos duela somos capaces de edulcorar con la pildorita de color rosa cualquier situación que no nos toca de lleno. Esto no es malo, es algo que asumimos como una barrera que detiene el infinito dolor que podemos llegar a sentir. Es nuestro salvoconducto para seguir en esta vida , nuestra tabla de salvación. Asumimos pues nuestras debilidades y nuestra forma de protegernos , seguimos viendo noticias,masacres, hambrunas, violaciones de derechos humanos
    ,que el vecino de tercero se tire por la ventana…etc, sin dejar de comer prendidos a cualquier noticiero. Pero hay algo que me rechina y molesta de los seres humanos entre quienes por supuesto yo estoy incluida y es la poca voluntad de luchar por un mundo mejor. Creo que hemos perdido a base de otras pildoritas exteriores (léase represión, deudas, drogas de cualquier tipo, anhelos, vigilancias y el deseo de tener una vida con ingentes caprichos ,abullonada por quienes así nos quieren )la capacidad de la autodefensa y de la defensa de el prójimo. No sirve de nada ser un individuo pensante si a la hora de la verdad, seguimos impasibles frente a cualquier barbaridad que no nos toca . La humanidad se va deshumanizado y esta es la mayor tragedia.

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    1. Como bien dices, todo es noticiable, ¿quienes somos nosotros para adjetivar lo que es importante y lo que no? Todo depende del prisma con que se observa la realidad. Por otro lado, la falta de empatía es una enfermedad que afecta a nuestra opulenta civilización, ¿egoísmo?¿supervivencia?¿comodidad?, posiblemente una mezcla de todo. Un placer leerte, gracias por la aportación, besarkada bat.

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  3. Cuando tenía 20 años, hace tiempo, sonaba en la radio de mi auto camino a la universidad, una canción del «filósofo contemporáneo» Ricardo Arjona, que decía algo así…
    «…si le hemos parecido amarillistas , disculpe usted, no hubo noticias optimistas,
    Va a nevar en Haití, y hay bajo cero en Puerto Rico, no salga usted de allí que el trafico esta en la hora pico, y hay mas smog que en Chernóbil, abrace a los suyos y aférrese, que aquí no es bueno el que ayuda sino el que no jode, acuérdese…Hasta mañana…»
    Unos 30 años han pasado, en Chernóbil hay smog del 86 y del 2022, Haití sigue siendo tan pobre como entonces, yo nunca conseguí trabajo de ingeniero, y aún tengo el Ford Falcon en que escuchaba aquel «Noticiero» de Arjona…

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  4. Lo mismo en los medios aquí (UK). Recientemente hubo un debate corto en el público acercan de por qué detrás de las dolorosas imágenes de Ucrania, la BBC nos «informaba» acerca del juicio entre dos esposas de futbolistas famosos que se acusaban mutuamente de vender chismes a la prensa (algo así). Yo coincidía con los que reclamaban a la BBC mejores estándares, pero la opinión estaba dividida. Se acusa a los medios, pero solo dan lo que la gente pide, en un ciclo vicioso de realimentación continuo.

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    1. Quizás sea necesario en los noticiarios, que ante tanta tragedia y de tan alto calado, el insertar algo de banalidad que haga «digerible» el programa. Si no se quedarían solos ante la imposibilidad de soportar tanto dolor. Posiblemente esa contraposición de la importancia de las noticias, que he querido expresar con el escrito, sea una simple necesidad periodística de mantenimiento de audiencias. Buen punto Paula, los programas son un reflejo de lo que la gente quiere oír.

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