El bailarín cibernético

No sé si lo habéis visto. Hace una semana una empresa de robótica nos mostró un video con unos de sus modelos bailando una conocida canción. La perfección de sus movimientos da muestra del grado de perfección que esta tecnología ha alcanzado.

A tenor de lo visto en el video, en lo que respecta a sus movimientos, podríamos decir que ya se asemejan a los que puede realizar cualquier ser humano. Posiblemente todavía no llegará a la gracia que puede mostrar un bailarín de ballet, pero en otros factores, tales como fortaleza, cansancio, limitación de articulaciones, la máquina puede realizar movimientos inalcanzables para la especie humana.

Tendemos a mostrar a estas máquinas, sobre todo a las que tienen forma antropomorfa,  realizando tareas propias de humanos, lo que hace que tendamos a atribuirles una humanidad de la que carecen. Pero no podemos perder de vista que siguen siendo simples máquinas obedeciendo a un software previamente diseñado por unos técnicos. Ejecutan los movimientos programados, esa coreografía que acompaña una música determinada, sin sentirlos, condición indispensable para ser llamado baile. Luego nosotros, gracias a nuestra imaginación, le damos la pátina mágica, la que los hace que parezcan asemejarse a nosotros. Al verles realizar una de nuestras funciones, los equipamos con la totalidad de ellas, en donde se encierra la verdadera humanidad.

Pero a la vez que la ciencia que estudia los movimientos de las maquinas (robótica) llega a los niveles que hemos visto, la inteligencia artificial (IA) está avanzando a pasos agigantados, y eso es lo que estos artilugios necesitan para convertirse en lo que nosotros queramos. Desde dulces cuidadores a cargo de nuestros bebes hasta los más aguerridos y letales soldados que podamos imaginar. Asistentes, obreros, exploradores, casi cualquier actividad queda abierta a su competencia.

Por lo que, si el apartado físico ya está dominado, la dotación de una IA que los haga cuasi autónomos está al llegar, ¿para cuándo el  constructo ético que sea capaz de vislumbrar y atemperar las posibilidades nocivas que estas tecnologías puedan tener para la humanidad?

4 comentarios sobre “El bailarín cibernético

    1. El hacernos ese tipo de preguntas es el primer paso para evitar que ocurran multitud de situaciones de tinte distópico, que al estar abierta la posibilidad técnica de hacerse realidad, se conviertan en hechos o tendencias…

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